Alternativa para Alemania (AfD) se perfila como la gran revelación de las elecciones federales alemanas de este domingo, consolidándose como segunda fuerza política con un histórico 22% de intención de voto según las últimas encuestas. Este auge sin precedentes de la formación conservadora sacude los cimientos del establishment político alemán y europeo.
El ascenso meteórico de AfD, que dobla sus resultados de 2021, se atribuye a su firme defensa de los valores tradicionales, su postura a favor de una inmigración controlada y su crítica al declive económico bajo el gobierno de Olaf Scholz. La candidata Alice Weidel ha conectado con el sentir popular, prometiendo priorizar los intereses nacionales frente a las políticas globalistas de Bruselas.
Pese a la resistencia de los partidos tradicionales, el creciente apoyo a AfD refleja un cambio de paradigma en el electorado alemán. Su éxito podría tener profundas implicaciones para la política migratoria y económica de la UE, cuestionando el rumbo actual del proyecto europeo.
El empresario Elon Musk ha respaldado abiertamente a AfD, declarando que 'AfD puede revitalizar Alemania', en un apoyo que ha generado controversia entre la élite política europea.






