Beatriz Conejero abandona Vox Burriana y refuerza al alcalde Monferrer frente al caos del partido verde
Refuerzo desde el grupo no adscrito

Burriana vuelve a ser escenario del descalabro de Vox Castellón.
La hasta ahora concejala de Familia, Beatriz Conejero, ha anunciado que abandona sus delegaciones en el Gobierno municipal y se da de baja del grupo municipal de Vox, pasando al grupo de no adscritos.
Su decisión no es un gesto menor: desnuda la crisis interna de Vox y su incapacidad para gobernar con coherencia en la ciudad.
Conejero ha sido clara:
“No se puede entender de ninguna forma que una decisión como la de bajar los impuestos y cumplir el pacto de Gobierno, que se votó a favor el año pasado y en otros municipios de la provincia, tuviéramos que votarla en contra en Burriana.”
Sus palabras reflejan lo que muchos ya intuían: Vox Burriana está gobernado por órdenes externas, imposiciones arbitrarias y ambición personal, y no por el interés de los vecinos.
Frente a eso, Conejero ha decidido ponerse del lado de la gestión seria y del beneficio ciudadano, votando siempre pensando en los burrianenses.
Un golpe de realidad para Vox
La salida de Conejero evidencia que el desastre de Vox Burriana no es un accidente.
El partido, al igual que su estructura provincial en Castellón, vive un caos interno permanente: imposiciones sin sentido, fractura entre concejales y decisiones que contradicen cualquier principio de coherencia política.
Conejero denuncia que Vox y el Partido Popular rompieron el acuerdo por el que se le asignaron las delegaciones, un acto que pone en evidencia la incapacidad de Vox para sostener pactos y liderar con responsabilidad.
Dos concejales han abandonado su acta, y Conejero ha dejado sus delegaciones, mientras los vecinos observan con incredulidad el esperpento que Vox ha montado en Burriana.
Compromiso firme con la ciudad y con Monferrer
A pesar de romper con Vox, Beatriz Conejero no abandona su compromiso con Burriana.
Ha dejado claro que seguirá trabajando como independiente, apoyando al alcalde Jorge Monferrer y su equipo del Partido Popular, priorizando siempre el bienestar de los vecinos por encima de los juegos internos de partido.
“Seguiré trabajando desde fuera del gobierno como independiente por los vecinos de Burriana, tal y como me comprometí hace dos años y medio con la ciudadanía”, ha explicado Conejero, mostrando coherencia y sentido común frente a la improvisación y los egos de Vox.
Su gesto pone en evidencia que la política útil y seria está en manos del PP de Monferrer, mientras Vox se consume en sus luchas internas y en el desprecio hacia sus propios votantes.
Vox Castellón, un partido sin rumbo ni principios
El caso de Conejero no es aislado.
Vox Castellón ha demostrado que su modelo de partido es inestable, desleal y completamente desconectado de la realidad municipal.
Entre imposiciones, dimisiones y contradicciones, el partido verde se ha convertido en un obstáculo para la gestión eficiente y un problema para los vecinos, incapaz de sostener acuerdos y de actuar con coherencia.
Burriana es ahora testigo de la deriva de Vox: un partido que dice defender a los ciudadanos pero que rompe pactos, traiciona a sus concejales y dinamita la estabilidad municipal.
Beatriz Conejero marca la diferencia
Frente al caos, Conejero se erige como un ejemplo de responsabilidad y compromiso con la ciudad.
Su salida de Vox y su apoyo firme a Monferrer demuestran que se puede hacer política con principios, defendiendo a los vecinos y priorizando la gestión sobre los egos.
Mientras Vox se desangra en su propio oportunismo y descoordinación, Burriana sigue avanzando bajo un gobierno serio y estable, con un alcalde que no se deja chantajear por partidos que solo saben generar conflictos.
La lección es clara: en Burriana, los vecinos ganan cuando la política sirve a la ciudad, no a los intereses de partido.