Benlloch prioriza una Macro Mezquita mientras Vila-real sigue sin la residencia de ancianos que le falta

El Consell de Salut como anestesia política

Redacción
Política
lunes, 8 de diciembre de 2025

El socialista José Benlloch vuelve a sacar a pasear su política favorita: la del escaparate, la del folleto, la de la foto, la del titular bonito sin resultados detrás.
Ahora lo hace con un nuevo “proceso de participación ciudadana” sobre salud, un montaje perfectamente diseñado para aparentar escucha activa mientras se esquivan los problemas reales.

Urnas repartidas por la ciudad.
Preguntas abiertas.
Cuestionarios digitales.
Mesas de trabajo.
Notas de prensa.

Y mientras tanto, ni una sola solución estructural sobre la mesa.

La gran estafa de la participación

La participación se ha convertido en la gran coartada de este Ayuntamiento.
Se pregunta mucho, se promete todavía más… y se ejecuta casi nada.

Porque los problemas de salud en Vila-real no necesitan encuestas, necesitan decisiones. Y esas decisiones no se toman porque incomodan, cuestan dinero y exigen prioridades claras.

La más sangrante de todas es esta:

Vila-real no tiene una residencia pública suficiente para sus mayores.

Eso no es un debate ideológico.
Eso es una emergencia social.

Ancianos esperando mientras el Ayuntamiento hace teatro

Mientras Benlloch organiza este guateque participativo para la galería, la realidad es brutal:

  • Familias desesperadas buscando plaza
  • Ancianos atrapados en domicilios sin recursos
  • Cuidadores quemados
  • Residencias privadas con precios inasumibles para muchas pensiones

Pero para esto no hay urgencia.
Para esto no hay procesos participativos.
Para esto no hay suelo “disponible”.

Aquí no hay fotos.
Aquí no hay propaganda.

Y por eso no interesa.

El suelo municipal revela las prioridades reales

Cada metro de suelo público que se cede, se reserva o se recalifica es una decisión política. No una casualidad.

Cuando el Ayuntamiento mueve ficha rápido para algunos proyectos, pero bloquea durante años una residencia de ancianos, el mensaje es clarísimo:

Los mayores no están en el centro de la agenda política de Benlloch.

Están al final de la cola.
Después del marketing.
Después del postureo.
Después del titular.

El Consell de Salut como anestesia política

El llamado Consell de Salut sirve, en la práctica, como anestesia política.
Sirve para entretener el debate, diluir responsabilidades y ganar tiempo.

Se sientan muchos perfiles alrededor de una mesa, pero el ciudadano sigue sin ver resultados tangibles en su día a día.

No bajan las listas de espera.
No aparecen nuevos recursos.
No se refuerza la atención a mayores.
No se planifica a largo plazo.

Pero eso sí: la maquinaria de comunicación no descansa.

Vila-real no necesita más procesos, necesita un alcalde que decida

Un alcalde no está para preguntar eternamente.
Está para gobernar.

Está para priorizar.
Está para ejecutar.
Está para asumir desgaste político cuando hace falta.

Y hoy, Benlloch gobierna sin prioridades claras, con un modelo basado en la propaganda, el titular fácil y el aplazamiento permanente de los problemas incómodos.

La residencia de ancianos es el mejor ejemplo de todo lo que no funciona en este Ayuntamiento.

Urnas para opinar, pero abandono para los mayores

Benlloch ofrece urnas de cartón.
Pero los mayores necesitan ladrillo, médicos, cuidados y plazas reales.

Benlloch ofrece participación.
Pero los mayores necesitan soluciones.

Benlloch ofrece propaganda.
Pero Vila-real necesita gestión.

Y mientras esta política de humo continúe, los ancianos seguirán pagando el precio del escaparatismo socialista.

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