El alcalde de Vila-real cambia los problemas municipales por sus aventuras nocturnas, sus diarios personales y sus consejos para combatir el insomnio. Entre pizzas de cuatro quesos, reflexiones de madrugada y televisión, Benlloch vuelve a convertir sus redes sociales en un escaparate de experiencias personales mientras los vecinos siguen esperando respuestas sobre la gestión municipal.
José Benlloch vuelve a sorprender en las redes sociales. Esta vez no ha sido por explicar por qué lleva puesto el famoso chaleco de emergencias, ni por una nueva fotografía institucional. Ahora el alcalde de Vila-real ha decidido compartir con sus seguidores una experiencia mucho más íntima: su particular batalla contra el insomnio.
Y lo ha hecho con todo lujo de detalles: las cinco y media de la madrugada, vueltas en la cama, pensamientos que no le dejan dormir, un altar de reflexión en casa, un diario personal y hasta un análisis de los alimentos que había cenado la noche anterior.
Al parecer, la pizza de cuatro quesos con anchoas y los muslitos de pollo picantes han terminado convirtiéndose en protagonistas de una investigación personal sobre sus dificultades para conciliar el sueño.
¡Qué nivel de descubrimiento!
Del chaleco de emergencias al maestro de la reflexión
Primero fue el chaleco amarillo, con sus correspondientes explicaciones públicas. Ahora llega una nueva faceta de Benlloch: la del gurú de la autoayuda, el filósofo de madrugada y el experto en analizar sus propios hábitos nocturnos.
En su publicación explica que, al no poder dormir, decidió abandonar la cama y acudir a su particular «altar de reflexión», un rincón de su vivienda donde escribe su diario y conversa consigo mismo.
Allí se formuló cuatro preguntas para analizar su situación personal: cómo se encontraba física y mentalmente, por qué se sentía así, por qué necesitaba dormir bien y qué podía hacer para evitar que volviera a suceder.
Una auténtica sesión de introspección que, según relata, le permitió descubrir que había pasado demasiadas horas delante de la televisión y que determinados hábitos no habían favorecido precisamente su descanso.
Entre La Séptima, La Sexta Xplica, una cena copiosa y la falta de actividad física, el alcalde terminó encontrando la explicación a su mala noche.
Benlloch ha descubierto que acostarse después de una cena abundante y pasar demasiadas horas frente a una pantalla no es precisamente la mejor receta para dormir.
La ciudadanía ya puede respirar tranquila: tenemos un nuevo especialista en reflexiones nocturnas.
Vila-real tiene problemas bastante más importantes que la pizza del alcalde
Que José Benlloch tenga dificultades para dormir no es noticia ni debería ser motivo de burla. Como cualquier persona, tiene derecho a compartir sus experiencias personales y hablar de sus hábitos.
Pero hay una cuestión que merece una reflexión mucho más profunda: ¿qué espera encontrar un vecino de Vila-real cuando entra en las redes sociales de su alcalde?
Quizás espera información sobre los proyectos municipales, explicaciones sobre las decisiones del Ayuntamiento, soluciones a los problemas de los barrios o respuestas sobre el dinero público.
Porque Vila-real tiene demasiadas cuestiones pendientes como para que el debate público termine girando alrededor de los hábitos nocturnos de su alcalde.
La deuda municipal, las facturas pendientes, la tasa de basuras, el coste de determinados servicios, las inversiones y la gestión de los recursos públicos son asuntos que afectan directamente al bolsillo y al bienestar de los ciudadanos.
Y sobre esos asuntos también hacen falta reflexiones, explicaciones y, sobre todo, responsabilidades.
Mucho diario personal y poca autocrítica política
En su publicación, Benlloch lanza una frase que merece ser recordada:
«Reflexionar y escribir nos ayuda a convertir en conscientes nuestras acciones inconscientes».
Una afirmación interesante. Pero quizá sería conveniente aplicar esa misma filosofía a la gestión del Ayuntamiento.
¿Por qué no dedicar una sesión de reflexión a los errores de gestión? ¿Por qué no analizar las decisiones que han generado críticas entre los vecinos? ¿Por qué no escribir en ese diario personal las preguntas que llevan tiempo esperando respuesta?
Porque la autocrítica no consiste únicamente en reconocer que uno ha cenado demasiado tarde, ha visto demasiada televisión o ha dormido mal.
La autocrítica de un gobernante consiste en reconocer sus errores, explicar sus decisiones y asumir las consecuencias de su gestión.
Y eso, a diferencia de una pizza de cuatro quesos, no se soluciona levantándose de la cama a las cinco y media de la madrugada.
El alcalde de las mil facetas
Vila-real ha conocido al Benlloch del chaleco amarillo, al alcalde de las fotografías institucionales, al protagonista de las explicaciones en redes sociales y ahora al Benlloch del altar de reflexión.
Una colección de facetas que parece no tener fin.
Mientras tanto, los vecinos siguen esperando que la comunicación municipal no se limite a contar las experiencias personales de quien ocupa la Alcaldía, sino que sirva también para dar explicaciones sobre los asuntos que verdaderamente afectan a la ciudad.
Alcalde, menos altar de reflexión y más rendición de cuentas. Menos consejos de madrugada y más soluciones para Vila-real.
Porque una cosa es compartir con los ciudadanos que no has podido dormir por culpa de una cena copiosa y otra muy distinta es gobernar una ciudad con miles de vecinos que tienen motivos mucho más importantes para exigir explicaciones.
Y es que, mientras Benlloch intenta descubrir por qué no consigue dormir, Vila-real sigue esperando que alguien le explique cómo piensa solucionar sus propios problemas.






