Benlloch se queda sin el soterramiento y ahora improvisa: del fracaso ferroviario a la polémica por los terrenos municipales
No hay terreno para 10.000 viviendas en Vila-real

El golpe político para José Benlloch, alcalde socialista de Vila-real, ha sido monumental.
El Ministerio de Transportes con Óscar Puente al frente ha rechazado el presupuesto de 228 millones que Vila-real reclamaba para soterrar la vía del tren.
Una promesa que Benlloch llevaba repitiendo más de una década… y que hoy queda en evidencia: no había proyecto, no había respaldo y no había futuro.
Promesas rotas: el soterramiento nunca fue real
Durante años, Benlloch aseguró que Renfe y ADIF estaban en sintonía, que el soterramiento era “inminente”.
Pero la realidad que llega desde Madrid es un portazo:
- Proyecto inviable.
- Costes desbordados.
- Ningún compromiso del Ministerio.
Vila-real pierde una oportunidad histórica y el alcalde pierde toda credibilidad.
De la nada aparecen 10.000 viviendas
Tras el fracaso, Benlloch intenta cambiar el relato y afirma ahora que en Vila-real “hay suelo suficiente” para construir 10.000 viviendas.
El giro es tan brusco como sospechoso:
Si el soterramiento era clave para liberar espacio…
¿cómo es posible que de repente ya no sea necesario?
¿De dónde salen esas 10.000 viviendas mágicas?
Todo suena a improvisación.
Todo huele a intento de tapar un fiasco político enorme.
La cesión de terrenos municipales sigue ardiendo
A este lío urbanístico se suma otro capítulo que genera indignación vecinal:
la cesión de un terreno municipal parque y zona pública incluida para la construcción de una Macro Mezquita de gran tamaño.
Los vecinos perdieron un espacio consolidado.
El Ayuntamiento, con Benlloch a la cabeza, nunca dio explicaciones convincentes.
Un patrón que ya es rutina en Vila-real:
- Espacios públicos que desaparecen.
- Proyectos clave que no llegan.
- Decisiones opacas y poco consensuadas.
Un alcalde sin rumbo
El resultado es claro:
- Vila-real no tendrá soterramiento.
- Vila-real pierde espacios municipales.
- Vila-real espera inversiones que nunca se materializan.
- Y Vila-real tiene un alcalde superado, sin plan y sin influencia en Madrid.
Mientras Benlloch intenta recomponer el discurso, la ciudad observa cómo se escapan oportunidades y cómo se toman decisiones que no responden al interés de los vecinos.
Vila-real merece gestión real, no parches ni promesas vacías.