Benlloch vuelve a gastar dinero público mientras Vila-real arrastra problemas reales con una deuda de 30 millones
Emprendedoras de Bolivia imparten un taller artesanal

El Ayuntamiento de Vila-real ha anunciado una nueva actividad dentro de sus programas de cooperación internacional. En esta ocasión, la ciudad acoge un encuentro con emprendedoras de Bolivia que compartirán su experiencia en proyectos de turismo sostenible y artesanía dentro del programa denominado “Ser dona al sud”.
El acto, organizado junto al Fons Valencià per la Solidaritat, se celebrará en la Biblioteca Universitaria del Conocimiento y forma parte de las iniciativas de cooperación municipalista que impulsa el equipo de gobierno que dirige el alcalde José Benlloch.
Un programa de cooperación financiado desde el Ayuntamiento
Según el anuncio municipal, dos emprendedoras bolivianas explicarán cómo los proyectos de cooperación han ayudado a impulsar sus negocios y mejorar las condiciones de vida en sus comunidades.
El encuentro pretende fomentar el intercambio de experiencias en ámbitos como:
- Emprendimiento femenino
- Turismo sostenible
- Desarrollo local
- Igualdad entre hombres y mujeres
Todo ello dentro de una estrategia de cooperación internacional promovida desde el Ayuntamiento de Vila-real.
Críticas por el uso del dinero público
Sin embargo, este tipo de iniciativas vuelve a abrir el debate en la ciudad sobre las prioridades del gasto público municipal.
Cada vez son más las voces que cuestionan que el consistorio destine recursos a programas de cooperación internacional mientras en la propia ciudad existen problemas pendientes que afectan directamente a los vecinos.
Entre las críticas más habituales aparecen cuestiones como:
- Las dificultades económicas del propio Ayuntamiento
- Facturas pendientes con proveedores
- Necesidades en servicios municipales
- Problemas urbanos que siguen sin resolverse
Para muchos ciudadanos, resulta difícil entender que se destinen fondos municipales a proyectos internacionales cuando hay asuntos locales que siguen esperando soluciones.
Un debate recurrente en Vila-real
El programa presentado forma parte de una política de cooperación que el gobierno municipal ha mantenido durante años. Sus defensores hablan de solidaridad entre territorios y de intercambio de experiencias.
Pero sus detractores consideran que la prioridad de un ayuntamiento debe estar siempre en su propia ciudad.
Mientras tanto, el acto seguirá adelante como parte de la agenda institucional de Vila-real, en medio de un debate cada vez más presente entre los vecinos: qué debe financiar realmente el Ayuntamiento y cuáles deberían ser sus prioridades.