David Martí alerta del uso reiterado de contratos menores encadenados en el Ayuntamiento de Vila-real
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David Martí ha mostrado su preocupación por la proliferación de contratos menores en el Ayuntamiento de Vila-real, muchos de ellos por importes inferiores a 15.000 euros, que, según denuncia, se conceden de forma sucesiva a las mismas empresas.
El problema no es un contrato aislado.
El problema es el patrón continuado.
Contratos uno detrás de otro… y siempre a los mismos
Según ha señalado Martí, el Ayuntamiento estaría recurriendo a contratos menores encadenados, adjudicados de manera consecutiva a las mismas empresas, para servicios que no son puntuales, sino recurrentes y previsibles.
Este sistema permite:
- Evitar concursos públicos
- Reducir la competencia
- Mantener adjudicaciones sin publicidad
- Decidir el proveedor sin concurrencia
Una práctica que, aunque cada contrato pueda ser formalmente legal, puede vulnerar el espíritu de la ley.
La ley es clara: no al fraccionamiento
La Ley de Contratos del Sector Público permite el contrato menor solo para necesidades puntuales y no repetitivas. Lo que prohíbe expresamente es el fraccionamiento del objeto del contrato cuando el fin es eludir un procedimiento de licitación abierto.
Cuando un mismo servicio se divide en varios contratos menores consecutivos, adjudicados al mismo proveedor, las alarmas saltan.
Menos transparencia, menos oportunidades
Este modelo de contratación, denuncia Martí, cierra la puerta a otras empresas, incluidas muchas locales, que nunca llegan a enterarse de que esos servicios existen porque no salen a concurso.
El resultado es un sistema:
- Poco competitivo
- Opaco
- Difícil de fiscalizar
- Dependiente de decisiones discrecionales
Exigencia de revisión y auditoría
Desde la oposición se reclama una revisión completa de los contratos menores, analizando:
- Qué servicios se repiten
- Qué empresas los reciben
- Durante cuánto tiempo
- Con qué importe total acumulado
El objetivo no es señalar a empresas, sino corregir una forma de gestionar que debilita la transparencia.
Un problema político, no técnico
Para David Martí, esta práctica es una decisión política, no un error administrativo. Apostar por contratos menores encadenados implica renunciar deliberadamente a la competencia pública, algo especialmente grave en un Ayuntamiento con problemas presupuestarios y deuda acumulada.
Vila-real necesita concursos, no adjudicaciones discretas
La contratación pública debe ser:
- Abierta
- Transparente
- Competitiva
- Fiscalizable
No una sucesión de contratos pequeños para los mismos proveedores.
Porque gobernar bien no es elegir siempre a los mismos.
Es permitir que todos compitan en igualdad de condiciones.