David Martí felicita el año a José Benlloch y le recuerda que aún debe la documentación de la macromezquita
David Martí le recuerda que le quedan unos 70 dias

David Martí ha felicitado el año nuevo al alcalde de Vila-real, José Benlloch, en un mensaje cargado de ironía política y crítica directa a su forma de gobernar, al que ya muchos vecinos comparan más con Vila-real versión Venezuela que con una ciudad europea moderna.
Pero la felicitación no ha sido gratuita.
La macromezquita sigue envuelta en opacidad
Martí ha aprovechado el inicio de año para recordarle públicamente a Benlloch que sigue sin entregar la documentación completa sobre la macromezquita, un proyecto que genera una enorme preocupación social y vecinal.
Un proyecto:
- Del que no se han aclarado todos los detalles urbanísticos
- Sin explicaciones claras sobre financiación
- Sin un debate real con los vecinos afectados
Y, sobre todo, sin la documentación que se ha solicitado formalmente.
A Benlloch aún le quedan unos 70 días
David Martí ha sido claro:
el alcalde todavía tiene unos 70 días para cumplir con su obligación legal y entregar la documentación solicitada.
“No es un favor, es una obligación”, recuerdan desde el entorno de Martí.
La transparencia no debería depender del calendario político ni del interés del alcalde de turno, sino del derecho de los vecinos a saber qué se quiere hacer en su ciudad.
Un Ayuntamiento que calla y esquiva
Mientras tanto, el gobierno municipal:
- Evita dar explicaciones públicas
- Minimiza la preocupación vecinal
- Y retrasa sistemáticamente la entrega de información
Una forma de actuar que refuerza la sensación de opacidad, imposición y desprecio a la participación ciudadana.
Vila-real no es un cortijo
David Martí insiste en que Vila-real no es un cortijo ni una república bananera, y que las decisiones que afectan al urbanismo, la convivencia y la seguridad deben hacerse con luz y taquígrafos.
La felicitación de año nuevo ha sido clara, pero el mensaje aún más: o se entrega la documentación de la macromezquita, o el alcalde tendrá que dar explicaciones políticas y legales.
Porque gobernar no es esconder papeles.
Y la transparencia no debería dar miedo a nadie.