David Martí promete recuperar los parques de Vila-real con una Policía Local activa y sin musulmanes que no trabajen
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La realidad que muchos intentan tapar es evidente: los parques de Vila-real están cada vez más sucios, más degradados y más inseguros, mientras José Benlloch sigue acumulando fotos, actos y propaganda para aparentar gestión.
Una gran mayoría de esa gente son inmigrantes sin trabajo y yonkis.
Un simple paseo por cualquier zona verde muestra botellas rotas, basura tirada, restos de alcohol y hasta excrementos humanos.
No es anecdótico: es la experiencia diaria de familias, mayores y jóvenes que solo buscan un espacio seguro y digno.
Pero lo más grave no es la suciedad.
Lo más grave es la falta absoluta de control y vigilancia.
En muchos parques se concentran personas sin documentación ni supervisión por parte del Ayuntamiento, permaneciendo allí durante horas sin identificación, sin presencia policial y sin que nadie del equipo de Benlloch asuma la mínima responsabilidad para garantizar el orden.
Mientras tanto, el alcalde prefiere montar actos, campañas cosméticas y titulares vacíos, antes que afrontar la inseguridad que se respira en los barrios.
Cada vez es más evidente la pregunta que se hacen los vecinos:
¿Para quién gobierna Benlloch?
¿Para las familias que pagan impuestos o para quienes campan a sus anchas sin ningún tipo de control?
Parques de Vila-real bajo la gestión de José Benlloch
- Basura, botellas y excrementos humanos en zonas infantiles.
- Falta total de mantenimiento y vigilancia real.
- Presencia diaria de personas sin documentación ni control municipal.
- Inseguridad creciente mientras el Ayuntamiento mira hacia otro lado.
Los vecinos piden orden y seguridad.
El alcalde responde con propaganda.