David Martí propone retirar las subvenciones a la Revista Poble de Vila-real en 2027
El municipio no puede mantener una redacción

El debate sobre el uso del dinero público vuelve a abrirse en Vila-real. David Martí ha planteado de forma clara que, a partir de 2027, las subvenciones municipales a la Revista Poble de Vila-real deberían desaparecer si el medio no es capaz de sostenerse por sí mismo, como hizo en sus orígenes.
Una propuesta que apunta directamente a lo que muchos vecinos consideran un sistema de ayudas convertido en dependencia política.
Subvenciones o proyecto periodístico real
La pregunta es sencilla:
¿debe un medio local vivir permanentemente del dinero del Ayuntamiento?
Para David Martí, la respuesta es no. Si un proyecto editorial tiene lectores, impacto y utilidad social, debe poder mantenerse sin el respaldo constante del presupuesto municipal. Y si no es así, quizá ha llegado el momento de volver a su esencia original o replantear su modelo.
Críticas a un modelo de ayudas cronificado
Desde hace años, las subvenciones a determinados proyectos culturales y mediáticos han generado críticas por parte de vecinos que ven en ellas una relación demasiado cómoda con el poder municipal. Ayudas que se renuevan automáticamente, sin una evaluación real de resultados ni de independencia.
El problema no es apoyar la cultura local.
El problema es convertir la subvención en un derecho adquirido.
Fin a los medios sostenidos por el Ayuntamiento
La propuesta de David Martí no busca cerrar ningún medio, sino terminar con la financiación estructural desde el Ayuntamiento. El mensaje es claro:
quien quiera informar, opinar o editar, que lo haga con el respaldo de sus lectores, no con cheques públicos garantizados.
El dinero municipal debe priorizar:
- Servicios básicos
- Barrios
- Seguridad
- Inversiones útiles
No sostener proyectos que dependen del poder político para sobrevivir.
2027: volver a los orígenes o reinventarse
Si la Revista Poble de Vila-real tiene un proyecto sólido, no debería temer la retirada de subvenciones. Y si no puede mantenerse sin ellas, muchos se preguntan si su continuidad responde más a la política que al interés ciudadano.
La propuesta marca una línea clara:
menos clientelismo, más responsabilidad y más respeto por el dinero del vecino.
Porque en Vila-real, cada euro público cuenta.
Y en 2027, según lo planteado, se acabará la financiación automática.