El ex tesorero de la precampaña de Sánchez destapa un sistema “no habitual”
La sombra financiera que persigue al sanchismo vuelve a abrirse en canal

Pedro Luis Egea, antiguo responsable económico de la asociación que impulsó la vuelta de Pedro Sánchez a la secretaría general del PSOE, ha soltado la bomba: la financiación de aquella precampaña se hizo mediante un método “no habitual”.
La frase, corta pero demoledora, reabre un capítulo oscuro que nunca terminó de aclararse:
el dinero que apuntaló el regreso de Sánchez no pasó por los canales normales del partido, ni por sus auditorías internas, ni por sus controles fiscales.Egea confirma además que llegaron donaciones superiores a los 3.000 euros, y que la asociación no tenía ninguna vinculación orgánica con el PSOE, es decir:
Funcionaban como una estructura paralela, sin control del partido, sin fiscalización y sin transparencia.
Y la pregunta cae por su propio peso:
¿Por qué una precampaña que presuntamente buscaba “devolver el partido a las bases” necesitaba un sistema económico opaco?Mientras tanto, desde Moncloa y Ferraz el silencio es ensordecedor.
Ninguna explicación. Ninguna aclaración. Ninguna rendición de cuentas.Lo que sí crece es la sospecha:
¿Quién donó ese dinero? ¿Qué intereses estaban detrás? ¿Qué se prometió a cambio?Este nuevo episodio vuelve a poner en cuestión el origen del propio sanchismo, un movimiento que nació bajo la bandera de la “regeneración” pero que acumula más incógnitas que claridad.
Y los ciudadanos, cada vez más cansados del oscurantismo, se hacen la pregunta que el Gobierno no quiere oír:
¿Puede dirigir un país alguien que ni siquiera ha explicado cómo financió su regreso al poder dentro de su propio partido.