Exclusiva de “GIRO 180”: 50.000 firmas para una moción de censura contra Sánchez
Las firmas se trasladan a la Unión Europea

En un momento que marcará un antes y un después en la política española, Alex Alonso, presidente provincial de Valencia del partido Giro 180, ha confirmado una noticia que refleja el hartazgo ciudadano: 50.000 firmas ciudadanas han sido recogidas para impulsar una moción de censura contra Pedro Sánchez.
No se trata de un gesto simbólico ni de un movimiento aislado en redes sociales. Es la evidencia de que la sociedad civil ha dejado de susurrar para empezar a gritar, mostrando que los ciudadanos están cansados de políticas que, según perciben, han debilitado la nación, privilegiando intereses partidistas y minorías frente a la mayoría.
Un movimiento ciudadano sin precedentes
Lo que hace único este movimiento es su carácter puramente ciudadano. No hay estructuras partidistas detrás, ni lobbies, ni campañas millonarias. Son peñas, asociaciones locales, autónomos, funcionarios y familias que se han organizado sin esperar autorización de nadie.
Alonso destacó:
“El país está cansado de que Sánchez gobierne con chantajes, de que se humille al Estado de derecho y se premie a quienes quieren romper España. La ciudadanía está más movilizada que muchos partidos de la oposición.”
Mientras Moncloa vive en su burbuja de propaganda, pintando una España idílica, la calle vive otra realidad:
- Inseguridad creciente
- Okupaciones descontroladas
- Impuestos que asfixian a familias y empresas
- Servicios públicos colapsados
- Y un deterioro moral e institucional que nadie puede ignorar
Estas 50.000 firmas no son sólo un número: son un manifiesto ciudadano que muestra que España exige un cambio, que no está dispuesta a tolerar más improvisación ni chantaje político.
El pulso entre ciudadanía y Gobierno
Este movimiento evidencia la tensión entre la sociedad y un Gobierno que, según la percepción ciudadana, ha perdido la conexión con la realidad. Las firmas son una alerta directa al sanchismo: si el Ejecutivo pretende ignorar a la gente, se encontrará frente a una oposición organizada y creciente, que no depende de partidos ni de estructuras tradicionales.
Históricamente, España ha visto cómo movimientos ciudadanos han cambiado gobiernos locales y autonómicos. Ahora, este impulso llega a nivel nacional, mostrando que la presión ciudadana puede ser un actor político de primer orden, difícil de domesticar por la maquinaria del poder central.
Impacto electoral y político
El alcance de estas 50.000 firmas va más allá de la simbología. Representan:
- La demostración de músculo ciudadano, capaz de mover la agenda política sin depender de partidos.
- La presión sobre el Gobierno, obligando a Sánchez a considerar la opinión de millones que se sienten ignorados.
- Un precedente electoral, mostrando que la ciudadanía está lista para influir en el debate político y en posibles elecciones anticipadas.
En definitiva, la moción de censura propuesta por Giro 180 y sus ciudadanos no es un gesto anecdótico: es la expresión de un país cansado de compromisos con minorías y políticas que privilegian lo ideológico sobre lo real.
Opinión editorial
España está en una fase de inflexión. La política ya no puede funcionar con promesas vacías ni con propaganda institucional. La ciudadanía exige:
- Responsabilidad
- Transparencia
- Acción real
Alex Alonso y Giro 180 han canalizado este hartazgo. La pregunta es clara:
¿el Gobierno seguirá ignorando a una ciudadanía despierta o comenzará a escuchar el clamor de 50.000 voces que solo son el inicio de un movimiento que puede crecer exponencialmente?