La vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, ha mostrado su rechazo al nuevo plan de gasto militar promovido por el Ejecutivo.

Calificó la medida como "exorbitada" y consideró que "no es oportuna ni conveniente" en el actual contexto económico y social.

La postura de Díaz abre una nueva fractura dentro del Gobierno de coalición, evidenciando las crecientes tensiones entre el ala socialista y el espacio que lidera la ministra.

Desde su entorno se insiste en que el país necesita priorizar políticas sociales, sanidad y educación, antes que un aumento del presupuesto destinado a Defensa.

El plan, impulsado desde el Ministerio de Defensa, contempla una fuerte inversión en armamento y modernización militar, alineándose con los compromisos asumidos por España en el seno de la OTAN.

A pesar de la oposición de Díaz, el PSOE mantiene su hoja de ruta, defendiendo la necesidad de reforzar las capacidades militares del país ante un escenario internacional incierto.