Izquierda Unida ha decidido marcar perfil propio de cara al próximo ciclo electoral y ha anunciado que no se integrará ni en Sumar ni en Podemos.

La formación ha comunicado que apostará por la autonomía política y que cualquier fuerza que quiera concurrir con ellos deberá someterse a un proceso de primarias abiertas.

La decisión se produce tras semanas de tensiones internas y desencuentros con las direcciones de Sumar y Podemos, especialmente en lo referente a la estrategia electoral y la construcción de listas.

Desde IU defienden que la unidad no puede ser impuesta desde arriba y reclaman mecanismos democráticos y participativos como condición para futuras alianzas.

Esta postura podría reconfigurar el espacio de la izquierda en España y debilitar la pretendida confluencia en torno a Sumar, liderada por Yolanda Díaz.

Las próximas elecciones europeas serán el primer test en el que IU medirá su capacidad de movilización en solitario.