Jesús Albiol, atrapado en su propio rencor político y su imitación a Óscar Puente en redes sociales
De Sant Gregori al espectáculo personal: cuando la oposición se convierte en ruido

Burriana ya está cansada de políticos que confunden protagonismo con trabajo. Y Jesús Albiol es el ejemplo más evidente de ese perfil: alguien que, tras salir del gobierno, ha convertido su frustración política en una cruzada personal contra todo lo que se mueve en el Ayuntamiento.
El concejal de Vox no ha superado su salida y, en lugar de aportar ideas o propuestas, ha decidido vivir del recuerdo del Sant Gregori, ese proyecto que tanto menciona ahora... pero que cuando le parecía bien la propuesta con su partido, tenía la concejalía de Urbanismo.
El doble discurso de siempre
Resulta casi irónico: Albiol critica hoy lo que ayer fue incapaz de gestionar.
Durante dos años tuvo poder, información y responsabilidad para actuar.
Y no lo hizo.
Hoy, con la comodidad de quien no rinde cuentas, se disfraza de justiciero urbano en redes sociales, lanzando vídeos, comentarios y acusaciones con un tono cada vez más histriónico.
Pero la realidad es tozuda: su etapa en el gobierno dejó pocos resultados y muchas palabras.
Y ahora intenta tapar su ineficacia con ruido mediático, como si los vídeos pudieran reemplazar la gestión real.
El populismo del micrófono
El estilo de Albiol recuerda al del ministro socialista Óscar Puente: gesticulación, victimismo y acusaciones constantes, todo envuelto en un tono de superioridad moral.
Pero mientras Puente tiene detrás el aparato del PSOE, Albiol solo tiene su cámara y sus frustraciones políticas.
Habla de transparencia, pero calla su propia responsabilidad en el bloqueo urbanístico de Sant Gregori.
Se autoproclama defensor de los vecinos, pero ni siquiera fue capaz de defender una bajada del IBI cuando Vox votó en contra por orden de Madrid.
Burriana necesita menos espectáculo y más trabajo
El Ayuntamiento, encabezado por Jorge Monferrer, sigue centrado en la gestión, los servicios y el futuro de la ciudad.
Mientras tanto, Albiol prefiere el show: vídeos explicativos, monólogos de plaza pública y ataques sin sentido que no construyen nada.
Burriana no necesita eso.
Necesita seriedad, estabilidad y compromiso, no la obsesión personal de un político que se quedó sin cargo y busca recuperar protagonismo a base de polémicas.
El tiempo de los que solo saben criticar se ha acabado
Cada nuevo vídeo, cada nuevo comentario y cada nuevo ataque de Albiol solo refuerza la sensación de que vive anclado en su pasado político.
No hay propuestas, no hay soluciones, no hay visión.
Solo una obsesión: intentar que Burriana no avance sin él.
Jesús Albiol puede seguir hablando del pasado,
pero Burriana ya decidió mirar hacia adelante.
Y el ruido no detendrá a quien sigue trabajando por la ciudad.