La Policía paró un tiroteo en la sauna del suegro de Pedro Sánchez, el motivo fue la venta de cocaína
Pedro Sánchez tiene mucho más que esconder

Un episodio poco conocido y políticamente incómodo para el actual presidente del Gobierno ha salido a la luz: la Policía Nacional frustró un tiroteo en una sauna propiedad de Sabiniano Gómez, suegro de Pedro Sánchez, pocos meses antes de que el líder socialista llegara a La Moncloa.
Según fuentes policiales, la intervención concluyó con un detenido que declaró haber acudido al local para comprar cocaína.
El incidente, ocurrido antes del ascenso político de Sánchez, fue rápidamente silenciado y quedó en el olvido mediático, pese a las graves implicaciones de seguridad y reputación que rodeaban al caso.
Un episodio turbio en el entorno familiar del presidente
La actuación policial tuvo lugar en un local de ocio vinculado directamente al padre de Begoña Gómez, esposa del presidente.
Fuentes del caso aseguran que los agentes acudieron al establecimiento tras recibir alertas sobre un posible enfrentamiento armado entre dos individuos con antecedentes por tráfico de drogas.
La rápida intervención de los agentes evitó una tragedia, pero lo descubierto en el lugar dejó boquiabiertos a los investigadores:
uno de los implicados reconoció que había acudido a la sauna del suegro de Sánchez para comprar cocaína.
Silencio político y mediático
El suceso apenas trascendió en su momento.
Ni el PSOE ni el entorno familiar del presidente ofrecieron explicaciones públicas, y los grandes medios optaron por ignorar un episodio incómodo que habría resultado devastador para la imagen de Sánchez en plena carrera hacia el poder.
Resulta llamativo que, mientras el Gobierno y su entorno mediático atacan sin descanso al Poder Judicial y a la prensa independiente, nunca se haya aclarado un incidente de este calibre que afecta directamente al círculo familiar del presidente del Gobierno.
Un pasado que Sánchez querría borrar
Este episodio se suma a una larga lista de polémicas que envuelven a la familia de Sánchez:
desde los negocios y contratos bajo sospecha de Begoña Gómez, hasta las actividades cuestionadas de su hermano David Sánchez en Portugal.
Ahora, este suceso policial en torno al suegro del presidente añade más sombras al relato del “progresismo ejemplar” que intenta vender el Gobierno.
Mientras el PSOE se dedica a acusar de “bulos” a todo lo que incomoda a Moncloa, la realidad es que la hemeroteca y los informes policiales siguen revelando una trama de contradicciones, favores y silencios cada vez más difíciles de ocultar.
La doble vara moral del sanchismo
Mientras Sánchez exige transparencia a todos los demás, calla ante los escándalos que rozan su entorno más íntimo.
Y mientras su Gobierno presume de ética y feminismo, el pasado familiar del presidente sigue mostrando grietas que ni el marketing político ni el silencio mediático pueden tapar.
Quizás el verdadero problema no sea la sauna del suegro, sino la sauna de hipocresía política en la que vive instalado este Gobierno.