La pregunta incómoda de David Martí: ¿Qué hará Vox Vila-real cuando lleguen las denuncias por la macromezquita?
Dirán que el PP de Vila-real es el líder de la oposición como si fueran niños pequeños pataleando

En Vila-real hay una realidad que ya no se puede ocultar: solo un partido ha pedido toda la documentación de la macromezquita.
Y ese partido no es ni el PSOE, ni el PP, ni Vox. Es Pronostrum.
Su presidente, David Martí, ha activado los mecanismos legales para acceder al expediente completo del proyecto más polémico de los últimos años. Y lo ha hecho amparado por la ley, no por titulares ni postureo. Porque la transparencia no se proclama: se exige.
La pregunta ahora no va dirigida al Ayuntamiento —que ya sabe a qué se enfrenta si no entrega la documentación—.
La pregunta va dirigida a Vox Vila-real.
Cuando la política se acaba y empieza el juzgado
Si el Ayuntamiento se niega a facilitar los expedientes y Pronostrum comienza a tramitar denuncias, como permite y ampara la legislación vigente, llegará el momento de definirse.
Y entonces la cuestión será inevitable:
- ¿Qué dirá Vox Vila-real?
- ¿Apoyará la exigencia de transparencia real?
- ¿Respaldará las acciones legales contra la opacidad?
- ¿O se excusará y acabará colocándose detrás del PP de Vila-real, mirando hacia otro lado?
Porque una cosa es hablar de firmeza en redes sociales y otra muy distinta es respaldar acciones legales concretas cuando el foco se vuelve incómodo.
Sin expedientes no hay discursos que valgan
La macromezquita no es solo un proyecto urbanístico.
Es el símbolo de una forma de gobernar: decisiones trascendentales, poca explicación y demasiados silencios.
Aquí ya no vale el “estamos vigilando” ni el “cuando toque”.
Cuando toque será ahora.
Y cuando un partido empieza a llamar a las cosas por su nombre y a utilizar los juzgados si hace falta, los demás tienen que decidir si están para hacer política real o solo para administrar el miedo a quedarse solos.
Estar o no estar
David Martí ha puesto la pelota en el tejado del resto.
La transparencia no admite medias tintas.
Cuando lleguen las denuncias —si llegan—, Vila-real verá quién está dispuesto a llegar hasta el final y quién prefiere refugiarse en la comodidad del bloque.
Porque al final, en política como en la vida, solo hay dos opciones:
dar un paso al frente o esconderse detrás de otros.
Y eso, los vecinos, lo sabrán.