Llanos Massó y la traición de Vox Castellón: el IBI baja en Burriana pese al voto en contra de Vox
Burriana logra una bajada del IBI del 2% gracias al impulso del alcalde Jorge Monferrer (PP), pero Vox se desmarca votando en contra. La presidenta provincial Llanos Massó y el concejal Jesús Albiol protagonizan una de las mayores incoherencias políticas de los últimos tiempos.

El pleno de Burriana aprueba la bajada del IBI pese al voto en contra de Vox. Llanos Massó, presidenta de Vox Castellón, guarda silencio mientras crece la indignación entre sus bases. Jesús Albiol, impulsor de la rebelión interna, se enfrenta a las críticas por su ambición personal. La fractura en Vox Castellón se agrava.
Burriana consigue la bajada del IBI… sin Vox
El pleno municipal de Burriana ha aprobado finalmente la bajada del IBI en un 2%, una medida propuesta por el alcalde Jorge Monferrer (PP) para aliviar la carga fiscal de los vecinos.
La noticia debería haber sido motivo de consenso y celebración. Pero no lo fue.
Vox votó en contra.
Sí, el partido que más presume de defender los impuestos bajos y la economía de las familias trabajadoras, decidió desmarcarse de una medida claramente beneficiosa para los ciudadanos.
El desconcierto fue inmediato: ¿cómo puede Vox oponerse a una bajada del IBI, cuando ese ha sido uno de sus pilares ideológicos?
La respuesta solo puede entenderse dentro del caos interno que sacude al partido en Castellón.
Vox Castellón: un partido fracturado y sin rumbo
Bajo la dirección de Llanos Massó, Vox Castellón atraviesa su etapa más convulsa.
La decisión de votar en contra de la rebaja fiscal no ha hecho más que evidenciar la falta de liderazgo, de coherencia y de disciplina interna que ya muchos militantes denuncian.
En varios municipios de la Plana, los concejales de Vox han abandonado el grupo y se han pasado al mixto, cansados del autoritarismo interno y de las decisiones incomprensibles dictadas desde arriba.
Lo que antes era una alternativa firme y valiente frente a la izquierda socialista, hoy se asemeja más a un partido perdido en luchas personales, egos y descontrol.
Mientras tanto, la ciudadanía asiste atónita a cómo quienes prometieron “defender a los españoles” acaban actuando contra sus propios votantes.
Jesús Albiol: la chispa que encendió la traición
En el centro de la tormenta se encuentra Jesús Albiol, concejal de Vox en Burriana.
Su nombre ya resuena como el símbolo de la incoherencia.
Albiol justificó su voto en contra alegando que “quería una bajada mayor del IBI”, pero la realidad, según fuentes del consistorio, fue muy distinta: su intención era forzar un conflicto con el Ayuntamiento y convertir el debate fiscal en una batalla política personal.
Esa actitud irresponsable no solo rompió la unidad del grupo, sino que dejó en evidencia la falta de compromiso con los burrianenses.
Mientras el PP trabajaba por aliviar la carga fiscal, Vox se encerraba en su propio laberinto interno.
Monferrer mantiene el rumbo
Ante esta situación, el alcalde Jorge Monferrer ha vuelto a demostrar liderazgo, serenidad y firmeza.
Su gestión ha conseguido aprobar la bajada del IBI pese al voto negativo de Vox, demostrando que la política útil puede imponerse incluso frente a la obstrucción partidista.
“Aquí no hay espacio para el ego ni para el oportunismo. En Burriana se gobierna para los vecinos, no contra ellos”,
declaró Monferrer tras el pleno.
Con esta decisión, Monferrer ha reafirmado su compromiso con la economía local, los autónomos y las familias.
Mientras unos juegan a hacer oposición desde dentro, el alcalde sigue trabajando por resultados concretos.
Llanos Massó, el silencio que pesa
La presidenta provincial de Vox, Llanos Massó, ha optado por el silencio ante la polémica.
No ha defendido la actuación de los concejales de Burriana ni ha explicado la incoherencia ideológica de su partido.
Y ese silencio, en política, pesa más que las palabras.
Muchos militantes en la provincia empiezan a preguntarse si Vox Castellón tiene futuro bajo su mando.
El descontento es general y las bases reclaman una regeneración interna que, por ahora, no llega.
Mientras tanto, el fenómeno de Alvise Pérez y su movimiento “Se acabó la Fiesta” continúa creciendo, arrebatando simpatizantes desencantados con Vox.
Un partido a la deriva
El caso de Burriana es solo el reflejo de un Vox que ha perdido el contacto con la realidad local.
Las decisiones se toman desde despachos alejados de los municipios, sin atender las necesidades reales de los vecinos.
Y cuando un partido deja de escuchar a su gente, empieza su declive.
La votación del IBI lo ha dejado claro: Vox ha pasado de ser la voz del contribuyente a ser un obstáculo más en la gestión municipal.
Y todo ello bajo el mando de Llanos Massó, cuya falta de liderazgo amenaza con hundir al partido en la provincia.
La bajada del IBI se aprueba, pese a Vox
Burriana tendrá una bajada del IBI del 2%, y eso es una buena noticia para los vecinos.
Pero esa victoria se ha conseguido a pesar de Vox, no gracias a él.
El partido verde, que prometía ser una alternativa al sistema, se ha convertido en parte del problema: incoherente, dividido y desconectado de la realidad.
La gente lo tiene claro:
quien vota contra una bajada de impuestos, vota contra su pueblo.
Y en Burriana, Vox ha decidido hacerlo.
La historia política reciente recordará este episodio como la traición fiscal más absurda e injustificable de la derecha en Castellón.