Los exconcejales de Vox en Burriana confiesan que su voto contra la bajada del IBI fue ordenado desde Madrid
Jesús Albiol, señalado como instigador local: “Le han pillado con el carrito de los helados"

Lo que muchos en Burriana sospechaban, hoy se confirma: la negativa de los concejales de Vox a apoyar la bajada del IBI no fue una decisión local, sino una orden impuesta desde Madrid.
Una maniobra que traiciona los intereses de los vecinos y deja en evidencia la fractura interna del partido en la ciudad.
Fuentes próximas a los exconcejales han reconocido que el voto contrario fue orquestado directamente por la dirección nacional de Vox, que presionó para boicotear la propuesta del equipo de gobierno encabezado por Jorge Monferrer, pese a que la medida beneficiaba directamente a los burrianenses con un alivio fiscal en tiempos de subida general de precios.
Jesús Albiol, el instigador local
El nombre de Jesús Albiol vuelve a estar en el centro de la polémica.
Según las mismas fuentes, Albiol habría sido uno de los impulsores locales de esa maniobra: presionó, convenció y trató de justificar un voto que hoy se demuestra como una jugada política dictada desde arriba.
Pero la estrategia le ha salido mal.
La realidad le ha dejado en evidencia: los mismos exconcejales que ejecutaron la orden han reconocido la verdad, rompiendo el discurso oficial que Albiol trató de mantener durante semanas.
“Le han pillado con el carrito de los helados”, comentan entre pasillos municipales.
Un embustero y un trilero político que ha jugado con la confianza de sus votantes y con los intereses de una ciudad que no necesitaba más traiciones, sino coherencia.
Burriana, rehén de los intereses nacionales
Mientras el Ayuntamiento de Burriana intenta mantener la estabilidad y continuar con su gestión, esta revelación demuestra hasta qué punto los intereses nacionales se imponen sobre las necesidades locales.
El intento de frenar la bajada del IBI no solo fue un error político, sino un golpe directo al bolsillo de los burrianenses.
Jorge Monferrer y su equipo han reiterado su compromiso de mantener una gestión centrada en la ciudad, lejos de los juegos de poder de los partidos que solo miran por sus siglas.
La verdad, por fin sobre la mesa
Burriana merecía saberlo.
La ciudadanía tiene derecho a conocer quiénes actúan por convicción y quiénes obedecen consignas.
Y en este caso, los hechos hablan por sí solos:
- Vox Burriana votó en contra de una medida buena para el pueblo.
- Lo hizo por orden de Madrid.
- Y quienes lo impulsaron, ahora tratan de lavar su imagen mintiendo.
Pero la verdad ha salido a la luz, y con ella, la imagen real de quienes antepusieron el cálculo partidista al bienestar de su gente.
Burriana no necesita títeres ni trileros políticos.
Necesita coherencia, lealtad y sentido común.
Y eso, a día de hoy, solo lo está demostrando el equipo de gobierno municipal.