Los retrasos de pago del Ayuntamiento ahogan a autónomos y pequeñas empresas en Vila-real
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Cada vez son más los autónomos y pequeñas empresas de Vila-real que denuncian una situación límite: trabajos realizados para el Ayuntamiento que tardan meses en cobrarse. Una realidad que, según alertan desde distintos sectores económicos, está llevando a muchos negocios al borde del cierre.
No se trata de grandes contratos ni de multinacionales. Se trata de electricistas, imprentas, proveedores de servicios, pequeñas constructoras y profesionales locales que dependen de esos cobros para sobrevivir.
El problema no es trabajar, es cobrar
Los autónomos cumplen: hacen el trabajo, presentan la factura y esperan.
El problema llega después, cuando el pago no llega en plazo y las facturas se acumulan.
Mientras tanto:
- Hay que pagar IVA
- Hay que pagar Seguridad Social
- Hay que pagar nóminas
- Hay que pagar alquileres y suministros
Pero el dinero del Ayuntamiento no entra.
Pequeñas empresas al límite
Para una gran empresa, un retraso puede ser molesto.
Para un autónomo, puede ser letal.
Muchos profesionales locales reconocen que están financiando al Ayuntamiento con su propio bolsillo, adelantando costes durante meses sin saber cuándo cobrarán. Una situación insostenible que estrangula la liquidez y empuja a algunos al cierre.
Un Ayuntamiento con tensiones de tesorería
Desde la oposición se vincula este problema a la delicada situación financiera del consistorio, marcada por deuda acumulada y falta de margen presupuestario. Cuando no hay liquidez, los primeros en sufrirlo son siempre los más pequeños.
El resultado es una economía local debilitada y un mensaje demoledor para quien quiere emprender en Vila-real.
El silencio institucional
Lo que más indigna a los afectados no es solo el retraso, sino la falta de explicaciones claras. No hay calendarios públicos de pago, ni previsiones fiables, ni respuestas concretas.
La incertidumbre mata más negocios que los impuestos.
Economía local contra las cuerdas
Autónomos y pymes no piden favores.
Piden cumplir los plazos.
Cada factura sin pagar es:
- Un proveedor en riesgo
- Un empleo amenazado
- Un negocio que puede desaparecer
Y cuando caen los pequeños, la ciudad entera lo nota.
Gobernar también es pagar a tiempo
Un Ayuntamiento no puede presentarse como motor económico mientras pone en peligro a quienes sostienen el tejido productivo local. La responsabilidad institucional empieza por cumplir con quienes trabajan para la ciudad.
Vila-real no puede permitirse perder más autónomos.
Porque sin ellos, no hay economía local que aguante.