Pagar tarde también cuesta dinero. Y en Vila-real, la factura acaba repercutiendo en las arcas municipales. El Ayuntamiento deberá abonar 36.210 euros adicionales en intereses de demora tras varias sentencias firmes relacionadas con facturas de servicios públicos que no se pagaron a tiempo.

Los intereses corresponden a reclamaciones de cuatro empresas por trabajos relacionados con la limpieza de instalaciones municipales, la atención infantil y la ayuda a domicilio.

Un problema que viene de lejos

Los retrasos en los pagos a proveedores llevan años generando controversia en el Ayuntamiento de Vila-real. El Partido Popular ha denunciado que algunas empresas han llegado a esperar más de un año para cobrar sus servicios.

Por su parte, el gobierno de José Benlloch anunció en agosto que había desbloqueado cerca de 2,5 millones de euros para normalizar los pagos a proveedores.

Sin embargo, las sentencias conocidas en septiembre vuelven a poner sobre la mesa una cuestión: ¿cuánto dinero público se está destinando a pagar intereses que podrían haberse evitado cumpliendo los plazos?

Detrás de cada factura hay empresas, trabajadores y autónomos que necesitan cobrar por su trabajo. Y cuando el Ayuntamiento se retrasa, las consecuencias no desaparecen: pueden terminar pagándolas todos los vecinos.