Mientras Vox siembra el caos, el PP demuestra que sabe gobernar: Monferrer y Tormo sobreviven al desastre
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Jorge Monferrer y María Tormo están enfrentando la tormenta provocada por la improvisación y la incapacidad de los concejales de Vox en sus respectivos ayuntamientos.Lo que Vox vendió como “renovación y limpieza política” se ha convertido en un auténtico desastre administrativo, dejando a los ciudadanos preguntándose quién realmente gestiona sus municipios.
Vox: promesas vacías, caos real
Vox llegó con discursos grandilocuentes y promesas de transparencia, pero la realidad es otra: decisiones contradictorias, enfrentamientos internos y proyectos paralizados. La ciudadanía está pagando el precio de un partido que antepone su exhibición ideológica a la gestión eficiente y responsable de lo público.
Monferrer y Tormo: héroes en medio del desastre
A pesar del caos generado por Vox, Monferrer y Tormo han logrado mantener la gestión en pie, mostrando paciencia, dedicación y compromiso con los vecinos. Su labor es un claro ejemplo de que la responsabilidad y la capacidad de gobernar no dependen de los discursos mediáticos, sino de hechos y resultados tangibles.
El PP: la única alternativa seria
Mientras Vox se hunde en su propia incompetencia, el Partido Popular se erige como la única fuerza capaz de devolver estabilidad y progreso a los municipios españoles. El PP demuestra con hechos que sabe gestionar, planificar y priorizar a los ciudadanos por encima de la ideología. Los vecinos que han sufrido los desastres de Vox ahora saben que solo el PP ofrece seguridad, eficacia y soluciones reales.
Gestión frente a caos
Lo que debería haber sido un soplo de aire fresco con Vox se ha convertido en un laberinto de conflictos y decisiones erráticas, mientras Monferrer y Tormo luchan por mantener la gestión funcionando. Frente a este espectáculo, el PP demuestra que gobernar bien no es una promesa vacía, sino un compromiso firme con los ciudadanos.
Frente a la ruina de Vox, el PP es sin duda la única garantía de estabilidad, progreso y sentido común en la política española.