Piden prisión permanente para dos marroquíes por violar y degollar a una ex concejal del PP en Granada
España exige justicia: prisión permanente para los asesinos de la exconcejal del PP en Granada

Un crimen salvaje que clama al cielo y vuelve a poner a prueba la fortaleza moral del Estado de Derecho
Hay crímenes que marcan una sociedad, y este es uno de ellos.
La Fiscalía ha pedido prisión permanente revisable para los dos acusados de violar y degollar a una exconcejal del Partido Popular en Granada.
Un crimen atroz, cobarde y premeditado que ha estremecido a todo el país y que vuelve a recordarnos hasta qué punto la violencia más brutal puede nacer del desprecio absoluto por la vida y la dignidad humana.
Una víctima inocente, una violencia sin límites
Los informes forenses describen una escena dantesca. La víctima, una mujer entregada a su municipio y a su gente, fue atacada, vejada y asesinada sin posibilidad de defensa.
Los acusados, según la investigación, actuaron con total frialdad, dejando tras de sí una huella de barbarie que hoy horripila a toda España.
No hay matices ni excusas posibles: lo que ocurrió fue un crimen salvaje y los responsables deben responder con la máxima pena que contempla la ley.
La sociedad pide justicia, no discursos vacíos
Desde todos los rincones del país llegan mensajes de rabia, tristeza y hartazgo.
Hartos de ver cómo las víctimas se convierten en números, y cómo los asesinos encuentran resquicios legales para acortar sus condenas, los ciudadanos claman por una justicia firme y ejemplar.
“Basta ya. Queremos leyes que protejan a los inocentes, no a los criminales”,
afirmó entre lágrimas una amiga de la víctima durante una concentración en su honor.
La prisión permanente revisable: una necesidad moral
El caso ha vuelto a situar en el centro del debate la prisión permanente revisable, una figura legal que muchos intentaron derogar, pero que la realidad, trágica y brutal, sigue justificando día tras día.
No se trata de venganza, sino de justicia y protección. De que quienes cometen actos tan monstruosos no vuelvan jamás a poner un pie en la calle.
España no puede mirar hacia otro lado
Este crimen no es solo una tragedia individual, es una vergüenza nacional que nos interpela a todos.
Cada víctima olvidada, cada criminal beneficiado por tecnicismos, mina la confianza del ciudadano en la justicia.
Si queremos una España segura, libre y justa, la ley debe hablar con voz firme y sin temblores.
Y ante casos como este, la sociedad entera debe unirse en una sola exigencia: prisión permanente y justicia total.
En memoria de la víctima. En defensa de la vida. En nombre de la justicia.