El exministro advierte en privado que guarda conversaciones comprometedoras que afectarían directamente a altos cargos del Ejecutivo.

Según fuentes cercanas, ha transmitido su malestar por lo que considera una “estrategia de abandono” por parte de Moncloa.

Ábalos habría mostrado capturas de mensajes a interlocutores de confianza, asegurando que pueden “acabar con el relato oficial”.

Mientras tanto, la UCO y la Fiscalía continúan investigando el entramado del llamado caso Koldo, en el que su nombre vuelve a sonar con fuerza.

Desde el entorno de Pedro Sánchez se intenta rebajar la tensión, pero el temor a una ruptura definitiva crece dentro del PSOE.

El exministro, por ahora, mantiene su escaño, aunque ya no descarta pasar a una posición abiertamente crítica si no recibe respaldo político.