En la Urba de mi madre, hubo una presidenta que desfalcó las cuentas de la Comunidad de Propietarios.

Gracias a que los opositores acudieron directamente al banco, se destapó el enredo.

Al final, se pidió una auditoría externa, pero no valió de mucho porque en este país se protege a los ladrones.

En Irlanda, después de la crisis de 2008, se formó un gobierno de coalición para salir de la ruina de un país tradicionalmente agrícola y ganadero.

Se decidió implementar auditorías externas, incluyendo al sistema educativo, que era un desastre.

Hoy, Irlanda sobresale en los informes PISA.

Es uno de los países más ricos de Europa y su población trabaja en industria y servicios tecnológicos.

Los Portales de Transparencia no sirven para mucho…

O al menos, no para mejorar las instituciones, muchas de las cuales siguen sin responsabilidades penales.

La transparencia, si no te la acreditan desde fuera, es una tomadura de pelo.