Vila-real necesita un alcalde que plante cara a los okupas, no que les firme la alfombra roja
En Vila-real, cada vez más vecinos sienten que la ciudad va por un lado… y el alcalde socialista José Benlloch por otro

Mientras los problemas de ocupación siguen creciendo, desde el Ayuntamiento parecen más preocupados por lavar la cara a Inkiopupas y firmar documentos que generan más dudas que soluciones.
Vila-real no necesita paños calientes: necesita autoridad
Los vecinos están cansados de ver cómo se normaliza una situación que destroza barrios, rompe la convivencia y deja a familias enteras en vilo.
Cuando alguien pierde su casa por culpa de un okupa, no necesita discursos ni “protocolos experimentales”. Necesita un Ayuntamiento que actúe.Y en lugar de eso, ¿qué ofrece el alcalde?
Cursos y cursillos para la Policía Local sobre cómo actuar frente a okupaciones, como si el problema fuese de formación… y no de falta de voluntad política.
Menos “trileros” y más soluciones reales
Vila-real necesita un alcalde de verdad, no un gestor que vive en el escaparate, atento a la foto, jugando a mover el cubilete mientras los vecinos pierden seguridad y tranquilidad.
Porque no es serio presumir de cursos mientras:
- aumentan los pisos ocupados,
- los barrios están más inseguros,
- las mafias campan a sus anchas,
- y las víctimas se sienten completamente solas.
Eso no es gobernar.
Eso es marear la perdiz mientras la ciudad paga las consecuencias.Lo que Vila-real necesita es firmeza, no postureo
Un alcalde que:
- defienda al propietario por encima del okupa,
- corte el chorro a las mafias,
- y ponga a la Policía Local y a los servicios municipales al lado del vecino honrado, no del que viola la ley.
Vila-real merece un liderazgo que vaya de frente, que no se esconda detrás de papeles ni de pactos ambiguos, y que hable claro:
Tolerancia cero con la ocupación.
Tolerancia cero con quienes la blanquean.