El Ayuntamiento de Vila-real vuelve a meter la mano en el bolsillo del contribuyente.
El Pleno municipal ha aprobado iniciar el expediente del nuevo contrato de limpieza de inmuebles municipales, un contrato que dispara el gasto hasta casi 2,3 millones de euros, lo que supone 700.000 euros más que el anterior.
Todo ello, según denuncia la oposición y numerosos vecinos, para limpiar edificios que ni siquiera tienen una función clara para el Ayuntamiento.
Un contrato más caro… ¿para qué?
El nuevo contrato tendrá:
Vigencia inicial de 1 año
Posibilidad de prórroga hasta 4 anualidades
74 inmuebles municipales incluidos, 8 más que antes
El reparto del gasto aprobado es el siguiente:
Centros educativos: 1.448.743,16 €
Espacios culturales, museos y Policía Local: 189.381,31 €
Otras dependencias municipales: 617.077,78 €
La pregunta es inevitable:
¿Qué utilidad real tienen esos nuevos inmuebles por los que ahora se paga más limpieza?
700.000 euros más… sin mejorar la vida del vecino
El propio equipo de gobierno justifica el aumento del coste por:
Más horas de limpieza
Subida del precio por hora
Incorporación de nuevos espacios
Pero lo que no explican es por qué el Ayuntamiento adquiere inmuebles sin una función clara, para después cargar su mantenimiento al presupuesto municipal.
En la práctica, esto se traduce en:
Más gasto estructural
Más compromisos a largo plazo
Y más presión fiscal presente o futura
Benlloch lo celebra, el vecino lo paga
El alcalde José Benlloch ha calificado la aprobación del expediente como “una muy buena noticia” por adelantarse a final de año.
Sin embargo, para muchos vecinos la noticia es otra:
Vila-real paga más, debe más y recibe lo mismo o menos.
Mientras barrios enteros sufren problemas de limpieza en la vía pública, vandalismo o abandono, el Ayuntamiento prioriza el gasto en edificios municipales cuya utilidad es, como mínimo, discutible.
Más gasto también en basuras y ecoparque
En el mismo Pleno también se ha dado luz verde a:
La actualización del precio del contrato de recogida de residuos
El transporte de voluminosos
La proyección, construcción y explotación del ecoparque
El pago de 162.000 euros correspondientes a 9 facturas de 2025
Todo esto ocurre después del polémico tasazo de basuras, que ya ha provocado protestas vecinales y manifestaciones en la calle.
El patrón se repite: gastar primero, preguntar después
El modelo de gestión de José Benlloch vuelve a mostrar el mismo patrón:
Se adquieren inmuebles
Se incrementa el gasto fijo
Se firman contratos más caros
Y luego se justifica todo con discursos técnicos
Pero nadie asume responsabilidades políticas ni se explica por qué Vila-real necesita edificios que no aportan un beneficio claro al ciudadano.
más deuda, menos sentido común
Este nuevo contrato de limpieza no es un hecho aislado.
Es otro ejemplo de cómo el gobierno socialista de Vila-real sigue endeudando al municipio, comprometiendo recursos públicos sin una planificación clara ni un retorno evidente para el vecino.
Mientras tanto, el ciudadano:
Paga más impuestos
Afronta nuevos tasazos
Y ve cómo el dinero público se va en mantener estructuras innecesarias
La pregunta que muchos ya se hacen es simple y directa:
¿hasta cuándo puede aguantar Vila-real este ritmo de gasto sin control?






